Al otro día Tatiana se levantó temprano y ya tenía un mensaje en su móvil, por supuesto que era de Luri. No era un mensaje muy largo, simplemente decía:
—"Bandeja servida para mañana, más tarde te envío ubicación y confirmo hora"
Una sonrisa le iluminó toda la cara, los planes iban sobre la marcha, las noticias de la mañana no trajeron nada adicional, seguían hablando de un atentado orquestado por las naciones extranjeras para desestabilizar el país.
Tatiana pasó ese día planificando hasta el ú