Robert se volvió un momento para mirar lo que estaba haciendo el veterano agente, quizás un poco preocupado por los años de su amigo, sabía que no era fácil, a su edad, exigir tanto al físico. Pero cuando vio al viejo agente subir a la pared casi sin dificultad, y luego impulsarse a la otra pared cesaron sus temores, Velkan no tenía nada que envidiarle a ningún otro de los miembros del equipo. Una sonrisa de orgullo aflojó en su rostro, ese era "su" viejo.
Mientras Velkan desaparecía hacia la c