Empezó a moverse como si se estuviera despertando en ese momento, de inmediato sintió unos pasos, mucho más pesados que los de la doctora. Eran al menos tres los que se acercaron a su cama.
—¿Cómo está, doctora? —una voz marcial pronunció éstas palabras.
—Está recuperándose pero aún se ve bastante débil, ya debería estar consciente por completo, pero ya ve que no puede casi ni abrir los ojos.
La pantomima de Velkan dió resultado, creían que estaba peor de lo que estaba y eso le convenía mucho.