Velkan sentía el cuerpo muy adolorido, tenía los ojos cerrados y la luz del sol pegaba en sus párpados haciéndole saber que aún era de día y el sol estaba muy alto. Quería moverse pero algo se lo impedía y se sentía muy débil, tenía los ojos cerrados pero sabía que se estaba moviendo, es decir, lo llevaban, pero, ¿en qué?
Parecía una especie de camilla, ¿lo llevaban para subirlo a una ambulancia? La mente de Velkan estaba confundida, no recordaba bien, solo sabía que estaba herido.
«En el pecho