Jacob.
La llevo directo a un carro, el cual cuando venía de camino me lo robe, soy muy astuto y con tal de llevar mis propósitos a su fin no hay nada difícil para mí; ella forcejea conmigo mientras que la llevó tomada del cabello, abrí la puerta y la empuje adentro, a propósito golpeó su cabeza contra el techo del auto, di la vuelta y subí.
De inmediato di marcha adelante, antes de que ese imbécil se atreviera a alcanzarnos, no me cabe la duda que ya se atrevieron a darle aviso a la policía, y