Meter la pata... hasta el fondo
Logan
Rasco mi cabeza, me cuestionan imaginar si de pronto mi padre está enterado de eso. Mis manos tiemblan al llenarme de impotencia, No puedo creer que no me entiendan, que no me interesa casarme con absolutamente nadie.
Eleonor entre con un café, pero cuando me ve se asustó, supongo que para ella es bastante normal observarme anteriormente de esta forma.
—Señor… —Ella se acerca, estoy
—No quiero hablar con nadie, por favor te pido que te retires de mi oficina, cuando esté todo listo para