Capítulo 86
Dora Zabaleta Fernández
Pensé que Rodrigo se iba a resignar y me dejaría en paz después de lo que le dije, obviamente no fue así y a los pocos minutos de haber cortado la llamada con él, lo vi pasar muy enfurecido por fuera de mi consultorio, verlo así tan enojado despertaba una parte de mi lívido que me hacía desearlo más que en situaciones normales. Él entró embravecido a mi consultorio y me aventó contra la pared, apenas me vio.
–Quiero saber ¿por qué enviaste las cosas a Sandra?