Capítulo 106
Jazmín Zabaleta Villa
Virgil y yo llegamos al lugar en donde se exponían sus cuadros, era una pequeña calzada peatonal, no muy lejana a la casa y ahí pude apreciar que la inquilina de mis abuelos, tenía mucho talento. Ella pintaba tan bien que, al ver sus cuadros, te transmitían demasiadas cosas e incluso en momentos, yo sentía como que andaba dentro de los mismos cuadros, era una sensación por demás especial y maravillosa.
–Virgil, en serio, muchas felicidades – le dije – eres una