Después de dar la vuelta al coche hacia el asiento del conductor, Felipe se quitó su traje manchado con el olor a barbacoa y restos de condimentos de la boca de Clara, y lo arrojó a un contenedor de basura, mostrando su desagrado.
Una vez dentro del coche, Felipe miró a Clara con furia antes de arrancar. Estaba harto de no poder dormir y tener que lidiar con matones en medio de la noche.
—Me siento mal —murmuró Clara con voz débil.
Felipe la miró de reojo. Clara, afectada por el alcohol, frun