Ricardo llegó rápidamente en su coche y, al ver a Clara, preguntó rápidamente:
—Señorita Rodríguez, ¿qué sucede? ¿Qué ha pasado?
Clara respondió:
—Estoy bien, no me ha pasado nada, es Felipe quien está en problemas.
—¿Felipe? ¿Qué le sucede?
—Está envenenado.
Los ojos de Ricardo se abrieron de golpe:
—¿Envenenado? ¿Es grave?
Clara explicó:
—Es grave, pero no mortal.
Ricardo frunció el ceño con preocupación:
—¿Quién le envenenó? Él es muy cuidadoso, ¿cómo pudo ser envenenado?
—El