Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de haber soltado toda la amargura, tristeza, enojo e impotencia que guardaba en su interior, Ximena se calmo. Sus sollozos se volvieron bajos hasta que desaparecieron por completo después de un largo tiempo. Estando recuperada se sorbió la nariz, seco las pocas lágrimas que aún quedaban en su rostro y elevo su mirada para encontrarse con la mirada de Reus, se podía decir que había hasta un poco de cariño en ella.
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