Sotiria no supo cuando esta persona había aparecido detrás de ella, pero sabía que esa persona la había golpeado en la cabeza. Por eso estaba tan adolorida.
¡Plaf!
Otro golpe aterrizó en su cabeza. Su visión se volvió negra mientras colapsaba en el barro.
“Lizzy, ¿no me viste noquearla? ¿Por qué no vienes a ayudarme?”. La persona que acababa de golpear a Sotiria se quitó la máscara de conejito mientras hablaba.
Un relámpago brillante atravesó el cielo, mostrando cada detalle de su rostro hin