Zachary, que era tan noble y majestuoso como un rey, estaba de espaldas a ella. Sus ojos eran tan profundos como el mar.
"Es cierto. Soy un hombre de palabra. Dije que te perdonaría si me dabas la identidad de la persona que había conspirado contra Charlotte y contra mí, y me decías dónde está nuestro bebé. Pero no me diste nada útil. Entonces, tendrás que morir".
"¡Ahh!". Tiffany dejó escapar un grito agudo lleno de desesperación.
¡Sabía que, finalmente, estaba condenada!
Zachary siempre ha