“¿Quién está ahí?”.
La figura negra que acababa de entrar se detuvo en seco.
“Soy yo, Señorita Simmons”.
Esa voz no le parecía familiar a Charlotte…
Los nervios de Charlotte estaban al límite. Rápidamente encendió su lámpara de noche. Tan pronto como encendió la luz, la figura negra apareció junto a ella.
“Señorita Simmons, me pidieron que te lleve a algún lado”.
Esa voz profunda sonó de nuevo. Entonces, un objeto negro aterrizó violentamente contra la cabeza de Charlotte.
“¡Ay!”.
Un líq