Capitulo 30.-

Mientras David y yo seguíamos mirando muy sorprendidos a su papá, él nos miraba a nosotros con mucha calma y serenidad, quizás esperaba que le preguntáramos más pero nosotros, seguimos callados, siendo él mismo el que rompió el silencio.

- Sé lo que debes estar pensando, sobre todo tú hijo. Pero en ese entonces yo aún no conocía a tu madre y cómo les estoy comentando Itziar y yo solo fuimos bueno

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