Cuando ves el ataúd bajar la sensación de vacío en el alma era indescriptible. Porque esa imagen era la confirmación de que ya no lo volverás a ver. En ese instante la señora Samanta gritó y se desmayó. El abuelo la sostuvo, el doctor corrió para darle los primeros auxilios.
Miré a Catalina, quien seguía sentada sin apartar la mirada del lugar donde hace unos minutos se encontraba el cuerpo de su padre, no sé si su comportamiento sea bueno o malo. No había llorado como debería, solo se le escur