Me estoy desesperando. Salvador ingresó a la habitación. Venía con un ecógrafo.
—Vamos a ver a tu hija, es importante saber si la madre le está pasando los nutrientes correspondientes del día. Los bebés crecen muy rápido. Si ha avanzado no hay problema, pero si no, tendremos problemas.
—Gracias, Salvador.
—Es mi trabajo.
Después de tener todo como él lo deseaba me mostró y por ese leve gesto supe que no eran tan buenas noticias.
—¿Pasa algo?
—No avanza como debería, creció, pero está por debajo