Pasamos el resto de la tarde en la casa de la señora Samanta, cargue a la bebé un rato, José Luis y Cadie son inseparables, así peleen todo el tiempo. Betty bajó con un morral, la ropa de la niña y la de ella para pasar el fin de semana en la finca de Catalina. Nos despedimos de la familia, cuando salíamos en busca de Cecilia llegó Rafael, nos saludó.
—Llegaste tarde. —Le dijo Betty.
—Hay mucho trabajo, llegó un accidente en último minuto y… —miró a Betty, le puso la mano en su barriga—. Por n