Seguían hablando de la ciudad. El lugar era muy diferente.
—Entonces ¿Qué hay de nuevo? —dijo el señor Luis al conductor.
—Estamos en invierno. —golpeó las palabras—. ¡Pero qué va!, el caló sigue igualito.
El señor Luis le indicó la dirección a través de las calles, las casas eran grandísimas.
—¿Cómo se llama el barrio donde vives?
—Pasatiempo. No se compara con las casas en Estados Unidos que son diferentes, también son grandes, pero un grande distinto, acá son más frescas por el clima.
Un par