¡Maldito! ¡Mil veces maldito! Repetía Jaquie la frase que ella ahora ya usaba con frecuencia al menos en su cabeza para referirse a Máximo, solo que su querida amiga la usaba para referirse a un hombre igual de atrayente que su marido e igual de rata. Jaquie parecía una diosa griega en busca de venganza, de sus ojos salían chispas y cuando se fijó un poco más lágrimas ¿Jaquie llorando? El verla así había angustiado a Allyson y se había apresurado a sacarla del lugar donde se realizaba esa fiest