Mundo de ficçãoIniciar sessãoDurante el camino Fernando, la miró a discreción un par de veces, intentando indagar si el dolor había cesado por completo, observando que la joven, iba con los ojos cerrados, frunciendo el ceño, bastó esa acción para saber que aún tenía malestar.
Justo cuando llegaron al domicilio, donde la chica vivía.







