CAPÍTULO VEINTISIETE
Aiden apretó el pomo de la puerta al mismo tiempo que contempló con decepción e ira a su esposa y a Vicent.
Una furia ciega recorrió las venas de su cuerpo al verlos tan cerca el uno del otro, ya que ante su vista parecía como si se estuvieran acariciándose y coqueteando como dos amantes que comienzan una relación, dejando la impresión de que cualquiera que los viera, intuiría que Vicent Cameron era algo más que un simple cliente.
Cosa que no era así, ya que a Emily se le h