CAPÍTULO SESENTA Y NUEVE
—Embarazada —repitió Aiden sin poder entenderlo.
La borrachera se le espantó tanto, que ahora quedó aturdido por la incertidumbre. Aiden sostuvo de la muñeca a Emily y la levantó del escritorio. Sus rostros estaban a menos de un centímetro de besarse. Ella la boca se le secó y él la miró con un brillo especial a los ojos oscuros buscando si había algo de broma en sus palabras.
—¿Estás segura? —cuestionó aun con la duda en su garganta.
—Bueno… —Emily dudó mordiéndose lo