CAPÍTULO ONCE
Aiden no entendía nada, pero lo único que quería era terminar el estúpido trato y correr al departamento para conocer la respuesta de Emily.
En la cabeza del joven empresario nacieron decenas de panoramas. Se había dicho así mismo que esperaría un tiempo prudente hasta que ella estuviera lista para tener una relación amorosa, pero si ambos querían lo mismo ¿Para qué esperar? Se golpeó la cabeza con la palma de su mano por lo imprudente.
—Soy un imbécil —alegó arrepentido de aquell