CAPÍTULO NOVENTA Y NUEVE
Aiden se mantuvo apoyado en el escritorio del Señor Schneider, mientras que Emily con cuidado le curó la herida; primero le aplicó un ungüento antibacteriano y luego le puso un vendaje limpio alrededor de la palma haciendo un poco de presión para que el corte profundo no sangrara más.
Aiden se fijó que su ex esposa ya no llevaba aquel anillo de compromiso y de boda que una vez él le regalo con tanto amor, que una punzada de decepción se irradió por su fuerte pecho, pero