Capítulo Doscientos Veinticinco
Emily y Aiden esperaron en la cafetería. Sentados uno frente al otro. Ya eran las una de la tarde y Emily estaba totalmente frustrada con la situación.
—¿Cuánto tiempo más vamos a esperar?
Aiden se encogió de hombros.
—No lo sé pequeña rosa —dijo y siguió tecleando en su celular.
Él tenía mucho trabajo pendiente, y también estaba coordinando un anillo de seguridad privada para Emily y para los niños. Se frotó el cuello tratando de aliviar los nudos que le comenza