CAPÍTULO CUARENTA Y SEIS
Marie corrió al encuentro de su nuera y le dio un gran abrazó delante de todos, mostrando cuanto la apreciaba.
—¡Querida! —exclamó alegre dándole dos besos en la mejilla—. ¡Pero mira lo bella que estas! ¿Como que irradias un brillo especial no? Por favor cuéntame el secreto.
—¿Que le sucede? —Emily susurró bajito, mientras fingía sonreír—. Me comienza a dar torticolis sus cambios de humor tan repentinos. Ya entiendo de donde salió Aiden.
—Eres tan agradable —dijo e