CAPÍTULO CUARENTA Y CINCO
El sábado en la noche llegó.
En la entrada de la mansión Preston, dos autos lujosos llegaban a la misma hora para la esperada cena organizada por Marie Cox. Todos estaban ansiosos por conocer aquel anuncio, ya que las expectativas que había creado la Señora Preston, habían sido colosales.
El auto azul descapotable fue el primero en detenerse fuera de aquel inmueble, dejando a la vista a un italiano que lucía a la moda un traje negro Armani junto a una bonita, pero plás