CAPÍTULO CIENTO TREINTA
La cena trascurrió en completo silencio por parte de los adultos, sin embargo, los mellizos estaban más habladores de lo normal ya que estaban emocionados por la promesa que le había hecho Aiden.
Emily terminó de comer las verduras salteadas con el filete y la empleada llegó con el postre, que los mellizos volvieron a emocionarse ya que les habían preparado panqueques con manjar y helado.
Emily hizo una mueca, ya que podían enfermarse por comer helado en la noche, pero