CAPÍTULO CIENTO SESENTA
Adrián había llegado a conocer a sus nietos y a tomar desayuno, al igual que Alex, pero ahora el padre de Aiden, sabía que su nuera no estaba de buen humor, por lo que ante el silencio incómodo que se generó en la mesa luego de que los niños se retiraron a jugar en el jardín interior, decidió hablarle a Emily con sinceridad para enfrentar los problemas que tenían como familia.
Adrián era de los que creían que su núcleo familiar aun podía reconciliarse y optar por la paz,