__Cristopher, no es el trabajo, tu sabes que me voy a casar y eso es agotador—Isabel se miro en el tocador—¿Crees que debería retocarme el cabello? —pregunto.
__Necesitas es que te hidraten ese cabello, ¡no puedo ni tocarlo! Ponquecitos las necesito aquí urgente, con todos los utensilios. Tenemos dos mujeres que arreglar—Decia dando vueltas.
__¡Ay! No seas tan malo, venimos es a que nos den unos buenos masajes, sacaremos cita contigo en tres días que es la cena de ensayo de Isabel—Decia Helena