—Está bien, está bien, entonces iremos.
Pronto llegó el domicilio y nos sentamos a comer, charlamos un poco y luego cada uno lavó su losa.
Nos dirigimos a la habitación, pues íbamos a bañarnos para ir al dichoso cine, la verdad no tenía absolutamente nada de ganas.
—¿Nos bañamos?. —Cuestionó
—Está bien. —Me sonrojé
Era la segunda vez que nos bañaríamos juntos, la primera vez fue en mi apartamento, en la tina, y fue demasiado cruel para mi, es difícil cuando hacemos cosas que resultan ser de par