—Señora Moretti, hemos revisado a los pequeños y todo luce bastante bien; considero que usted puede hacer este viaje. Solo recuerde, nada de hacerse la fuerte y de andar creyendo que no pasa nada. —dijo el médico sabiendo que esta mujer bien podía confiarse y hacer lo contrario.
—No se preocupe, doctor… De mi parte corre que mi esposa respete todas las indicaciones —dijo Moretti conociendo a su mujer y sabiendo cuáles eran los miedos que el hombre podría tener.
—¡Tranquilos! ¡Tranquilos, que no