Capítulo 23: La complejidad de los sentimientos.
—¿Ya hemos llegado al hotel? —preguntó Ximena, con preocupación marcada en su rostro mientras observaba por la ventana.
Alejandro sonrió con cansancio y se recostó en su asiento, dejando caer la cabeza sobre el volante, el frío metal contrastaba con el calor que sentía en el rostro.
—¿Pasa algo, Alejandro? —preguntó Ximena, colocando su mano con delicadeza en la espalda de Alejandro, sintiendo la tensión en sus músculos.
Él la miró de lado, esbozando una pequeña sonrisa, mientras su mano se des