Heather gimió nada más escuchar que llamaban a la puerta principal. ¿Quién podría ser? No esperaba ninguna visita.
Decidió ignorarlo, esperando que se fuera, pero los golpes se volvieron frenéticos, lo que la hizo suspirar antes de levantarse de la cama. Más le valía a aquel imbécil tener una buena razón para despertarla tan temprano.
Se puso las pantuflas con rabia y se dirigió furiosa hacia la puerta principal.
"Más te vale que...". Se detuvo al ver que era su arrendador con algunos hom