~Punto de vista de Isabella
Observé a Lucian salir de la habitación, con pasos firmes y decididos, dirigiéndose a reunirse con los ancianos del consejo. Se detuvo en la puerta y se giró para mirarme con ánimo. “Volveré pronto”, dijo en voz baja. Asentí, forzando una pequeña sonrisa, pero al cerrarse la puerta tras él, el peso de todo lo sucedido me abrumó.
Me recosté en la cama, con el corazón apesadumbrado por emociones encontradas. La imagen del exilio de mis padres adoptivos estaba fresca en