Capítulo 22.
- Cariño, levántate. - me sacuden.
Tan solo me quejo y me muevo un poco para seguir durmiendo.
- Aurora... - vuelve a llamarme.
- ¿Qué pasa? Aún es muy temprano. - me vuelvo a quejar.
- Tenemos que hablar de un tema muy importante. Por favor.
- Dame un momento y te alcanzo en tu estudio. - me tallo un ojo pero no hago por levantarme.
- Te estaré esperando, no tardes.
Escucho sus pasos y el ruido de la puerta.
Me levanto con una pereza enorme. Pongo una mano en mi cabeza y siento como está mi c