Ruby se fue con dirección a casa de Rubén.
Aunque los monstruos se escucharon perfectamente no les prestó atención, su mente estaba ocupada en otras cosas.
Cosas como su lado animal queriendo monopolizar a los dos hombres con los que compartió transporte, estaba muy complacida solo con la cazadora impregnada en el aroma corporal del rubio, eso le basto a su lado más primitivo para calmarse casi por completo, por eso se negó rotundamente a devolverla.
Su lado racional estaba avergonzado a más no