138. Amara
Consigo entrener a Jane lo suficiente, el hecho de que Igor esté de regreso en casa para jugar con ella hacía que las cosas fueran un poco más fáciles, pues a la niña le encanta jugar a la pelota con el animal, pero luego de casi una hora en la que Sergey no ha salido de la oficina, y que todos nos estamos poniendo nerviosos, Janne me busca, luciendo proecupada
- Mami ¿podemos visitar a mi hermanito? - pregunta antes de mirar su pelota - quiero jugar con alguien
- Está bien, vamos a jugar tu