**Capítulo 134**
Cuando finalmente me puse el vestido, sentí que se me cortaba el aliento. La tela ligera caía con tanta delicadeza que parecía hecha exactamente para mí. El encaje en el escote, los detalles sutiles en los hombros, la caída suave sobre la tripa… todo era perfecto. Toqué mi vientre, sintiendo el corazón latir fuerte, allí dentro estaba la prueba viva del amor que me había traído hasta aquí.
Miré mi reflejo en el espejo y me mordí el labio, intentando no llorar. El maquillaje no