—Si, bueno... — Contesto con algo de dificultad. —Por cierto ¿Dónde puedo ir para darle de comer a nuestras crias? Ya se están empezando a mover.
Le enseño a Reese nuestros cachorros, que están empezando a buscarme para que les dé de comer. Me toma del brazo y tira de mi con suavidad, haciendo que regrese al interior del edificio, pasamos la enorme sala de conferencias y nos adentramos más en el lugar, luego subimos por unas escaleras bastante grandes, en las paredes hay retratos del alfa, su e