Han pasado varios días desde que se han encerrado con Donna, nadie sale a decirme nada y estoy con los nervios a flor de piel, más con todas las emociones negativas que tiene, de momentos siento felicidad, pero es tan breve que podría pasar desapercibido. En este tiempo, hemos notado un cambio muy notorio en el ambiente, los guerreros se han puesto alertas... algo no va bien.
Como todas las noches, me he quedado sentado en el pasillo frente a la puerta que me separa de mi esposa, no quiero apar