Le cuento a Dumart todo lo que me ha contado mi marido, también le he dicho sobre la maldición con la plata, que originalmente no son vulnerables ni alérgicos a ella. Al igual que yo cuando escuché esto, Dumart me ha preguntado sobre las mismas dudas que tengo yo, le he dicho que quizás sería bueno tratar de buscar una solución a esto, pero que de momento nos centremos en reunir las fuerzas y aliados necesarios para la guerra.
Mientras caminamos, escucho algo a mis espaldas, enseguida me giro s