Me disculpo por la intromisión y nos alejamos del lugar, luego nos alejamos a una esquina y mira a su alrededor, buscando una forma de cómo sacar a todos aquí. Luego sus ojos se posan en mí y arquea una ceja. Resoplo con fuerza y pego mi frente a su pecho, tengo la ligera sospecha de que quiere que haga.
—¿Estas seguro?
—Para ser honesto, preferiría que no lo hicieras, todavía no tienes control sobre ese zorro negro y no quiero que hagas algo de lo que te puedas arrepentir.
—Entonces ¿Qué hac