—¿Debería? Solo sé que me da miedo... ¿Quién es? — Susurro lo más bajo que puedo, no quiero ofenderlo ni que desate su ira en nuestra ciudad.
—Donna, miralo bien— Casi me suplica entre jadeos. —¿De verdad que no lo conoces?
—Gabriel, te he dicho que no y no pienso mirarlo de forma fija... ya te dije que me da miedo y no quiero ofenderlo ¿Te ha dicho a que ha venido?
Se golpea la frente con la palma de su mano, dejando una marca roja, luego me vuelve a insistir que mira aquel hombre con detenimi