—Corres bastante rápido, parece ser que te han estado entrenando.
Su voz hace que un escalofrío recorra todo mi cuerpo, otra vez esa vibración se cuela por mi garganta, pero en esta ocasión no logro detenerla, unas gotas de sudor caen por mi frente y sienes, tomo lo último que me queda de fuerza y me levanto del suelo, tambaleándome. Me giro sobre mis talones con dificultad y poso mi vista sobre los ojos de Rowan, no pienso caer sin luchar y menos si esto afecta a Reese.
—¿No piensas darte por