Ella vuelve a resoplar, me mira molesta e irritada. Toda esta discusión y gritos me recuerdan mucho a cuando volví de terapia, volvemos a lo mismo de siempre... todos esos malos recuerdos regresan a mi mente repentinamente, unas pequeñas lagrimas se empiezan a asomar por mis ojos, pero trato de evitar llorar frente a ella, no quiero que me siga regañando.
—Eres una necia, no piensas bien las cosas, eres estúpida y lo peor es que no aprendes de tus errores, es por eso que la gente te trata como