Se me queda viendo, imaginando como me vería vestida de forma que mis orejas y cola combinen, se pierde por completo en sus pensamientos. Cuando llega el camión tengo que tomarla del brazo para que entre, porque sigue sin reaccionar.
Hemos estado fuera por bastante tiempo y hemos recorrido un montón de tiendas, pero nada de lo que vemos le gusta a mi amiga. De lo agobiada que se siente, terminamos por tomarnos un respiro en una cafetería que está en el paso, es un lugar bastante tranquilo y muy