—¡¿ESTÁS LOCO?! —alzó la voz, Maray, frunciendo el ceño— ¡Escuché que ya tienes una prometida! ¿Por qué querrías una "Luna temporal"?
Alfa Rezef hizo una expresión de aburrimiento y posó su mirada en dirección a las ventanas.
—La verdad, es que ella es mi última opción —soltó esas palabras con tal frialdad que sorprendió a Maray.
Esa Reina Alfa sintió por un instante, una pequeña emoción en su interior. Rápidamente se reprendió a sí misma, luchando contra ese poderoso instinto que la l