Capítulo 26: Sospechando de ella.
La desesperación en su rostro. Enseñando sus colmillos con furia mientras apretaba sus dientes. Con su cuerpo herido, golpeado, luciendo un desastre de suciedad.
Esa mañana bajo los primeros cálidos rayos del sol, Maray corría a toda prisa en ese profundo bosque. Un intenso "fuego" de odio y desesperación ardía en su corazón, llenándola de dolor y haciendo un lío de su mente.
Con cada paso entre tierra, hojas secas y ramas, su dolor era mayor.
¡QUERÍA A SU PEQUEÑA NIÑA DE REGRESO!
—¡REI